La persona suele despertarse cansada, pero sin advertir que su respiración se pausó mientras dormía.
La apnea obstructiva del sueño (AOS) puede afectar a una de cada cinco personas en todo el mundo, pero la mayoría de quienes la padecen no saben que tienen un problema. Así lo indica una nueva investigación dada a conocer por la Sociedad Respiratoria Europea (ERS, por sus siglas en inglés).

Qué es la apnea obstructiva del sueño
La apnea obstructiva del sueño es considerado un trastorno potencialmente grave pero, como mencionan los autores del reciente trabajo, a menudo está subdiagnosticado y subtratado. Ocurre cuando la respiración se detiene mientras la persona duerme debido a que las vías respiratorias se estrechan o bloquean parcialmente.
Los ronquidos fuertes, la respiración irregular y, en algunos casos los despertares nocturnos con sensación de ahogo, pueden asociarse a cansancio extremo y dolor de cabeza por la mañana, somnolencia, dificultad en la concentración y memoria, irritabilidad o malhumor. Los riesgos no terminan ahí, ya que ese cansancio, aumenta el riesgo de accidentes laborales y siniestros viales.
Apnea del sueño: factores de riesgo
Entre los principales factores de riesgo asociados a la apnea se encuentra la obesidad, el consumo de alcohol y tabaco, la circunferencia del cuello, la estructura de las vías respiratorias y la edad. La apnea afecta principalmente a hombres mayores de 50 años.
Cómo se trata la apnea del sueño
En general, la implementación de hábitos saludables o cambios simples del estilo de vida como dormir de costado, pueden aliviar los síntomas, informaba un artículo del Ministerio de Salud.
El estudio
La AOS fue más común en hombres, en personas de mayor edad, con enfermedades cardiovasculares, de nivel socioeconómico más bajo o menos activas físicamente, en fumadores y en personas con síntomas de depresión. Las mujeres tenían un mayor riesgo de no ser diagnosticadas.
