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Madre e hija enemistadas por el poder: la oscura historia detrás de la mujer más rica del mundo

  • Un culebrón de ambición que llegó a Netflix a través de una miniserie documental.

La historia de la francesa Francoise Bettencourt Meyers esconde una subtrama de telenovela. De hecho Netflix acaba de estrenar El caso Bettencourt: El escándalo de la mujer más rica del mundo, una miniserie documental sobre su pasado y su difícil relación con su madre.

Francoise, la dueña de L’Oreal, ocupó el top 1 de la tabla de los millones en 2017, año en que falleció su madre Liliane.

Su fortuna, que hoy en día ronda los 90.300 millones de dólares, no fue a parar a sus bolsillos tan fácilmente. La concreción de la herencia fue interrumpida por enroscadas peripecias legales vinculadas a su madre y a todos los amigos a los que la mujer les “regaló” dinero.

Antes de adentrarnos en el caso, repasemos un segundo quién es Francoise.

Amante del piano y los dioses griegos

Si uno revisa rápido su biografía podría comprender rápidamente que las particularidades de Francoise tienen que ver con su pasión por los dioses griegos, el piano y la religión.

Nacida en Neuilly-sur-Seine hace 70 años, Bettencourt es, además de empresaria y heredera, escritora: hizo un estudio de cinco volúmenes sobre la Biblia y una genealogía de los dioses griegos.

Françoise Bettencourt Meyers es la mujer más rica del mundo. Foto: CEOWorld MagazineFrançoise Bettencourt Meyers es la mujer más rica del mundo. Foto: CEOWorld Magazine

En lo que respecta a su rol de pianista, la francesa no pasa día sin tocar ese instrumento.

Francoise fue criada bajo las leyes del catolicismo, pero cuando se casó con Jean-Pierre Meyers, el nieto de un rabino asesinado en Auschwitz, se convirtió al judaísmo y crió a sus dos hijos, Jean-Victor y Nicolas, bajo las reglas de esa religión.

La conversión religiosa de Francoise en su momento hizo ruido debido a que su abuelo, Eugène Schueller, el fundador de L’Oreal, era un conocido simpatizante y colaborador nazi.

Bettencourt también es presidenta de la fundación filantrópica de su familia, que fomenta las ciencias y las artes en Francia. Entre sus actos caritativos destaca la donación de 226 millones de dólares para reparar la catedral de Notre Dame tras el incendio de 2019.

Tom Sancton, el escritor del libro “The Bettencourt Affair”, la describe como una mujer de perfil bajo que no suele hacer compras llamativas ya que “vive dentro de su propio capullo”.

Hija vs Madre

Ahora sí, vayamos al affaire al que hacen mención tanto el título del libro como el de la miniserie de Netflix.

¿Cómo llegó Francoise a poseer alrededor del 33% de las acciones de L’Oreal?

Por herencia, pero gracias a demandar a su madre y a muchas de las personas a las que Liliane, debido a su demencia, les otorgaba millones en activos (obras maestras de arte, dinero en efectivo y pólizas de seguro de vida).

Liliane fue la mujer más rica del mundo. Murió en 2017. Foto: AFPLiliane fue la mujer más rica del mundo. Murió en 2017. Foto: AFP

En 2007, Francoise aseguró que su madre no estaba en condiciones de gestionar su matrimonio e hizo las demandas pertinentes a quienes supuestamente se aprovechaban de ella..

La duda de la Justicia recaía en si Liliane era simplemente una abuela generosa o si tenía principios de demencia y estaba siendo engañada por su círculo íntimo.

Liliane y su amigo, el fotógrafo Banier.Liliane y su amigo, el fotógrafo Banier.

La mujer rondaba los 87 años y había arreglado todo para que su única hija heredara la mayor parte de su fortuna. Lo que sucedía era que, al mismo tiempo, entregaba dinero por doquier a sus amigos.

Bettencourt Meyers enfocó sus demandas principalmente en François-Marie Banier, un fotógrafo de la socialité con el que Liliane había entablado una extraña relación.

Francoise decía que Banier se valía de la demencia de su madre. Liliane, en respuesta, llamaba a su hija “une emmerdeuse” (un dolor de cabeza).

Como contrarrespuesta, Bettencourt Meyers decía que su madre había sido atrapada por una especie de secta liderada por un “gurú”.

Según Francoise, Banier intentaba establecerse como un hermano más de la familia para cobrar parte de la herencia de la multimillonaria.

Liliane y Francois, las dueñas de L'Oreal. Foto: REUTERLiliane y Francois, las dueñas de L’Oreal. Foto: REUTER

Durante el juicio al fotógrafo, el representante de Liliane dijo que se trataba más de un tema entre madre e hija que de dinero. “Es una niña de 57 años que se queja ‘mi mamá no me ama. Ella lo ama más que a mí’”, dijo en su momento el letrado.

“Que madame Bettencourt tenga la desgracia de encontrar al brillante señor Banier más divertido que su propia hija – y entre usted y yo eso no es ninguna sorpresa – no es decisión de este tribunal”, completó.

La primera heredera de L’Oreal, por su parte, acusó a su hija de “vil tenacidad” y de impaciencia por hacerse con su fortuna.

Y los números impresionan. Liliane le habría regalado a Banier cerca de 1.130 millones de dólares en un período de 20 años.

El fotógrafo dejó de ser el único beneficiario de su testamento hasta que Bettencourt Meyers presentó su demanda.

Nicolas Sarkozy se vio implicado en las demandas de Bettencourt Meyers. Foto: AFPNicolas Sarkozy se vio implicado en las demandas de Bettencourt Meyers. Foto: AFP

Otra persona que acusada de recibir una donación ilegal de parte de Liliane fue el ex ministro de Empleo de Francia, Eric Woerth, para la campaña presidencial de Nicolas Sarkozy de 2007. Por este motivo, el ex presidente de Francia se vio envuelto en un escándalo muy poco amigable.

Francoise logró que ella y sus dos hijos fueran nombrados guardianes de los intereses de la heredera de L’Oreal en 2011.

En 2015, los jueces franceses absolvieron a Woerth y Banier fue condenado a tres años de prisión. Otros siete acusados ​​fueron declarados responsables por aprovecharse de la heredera.

Hoy día, la familia Bettencourt Meyers controla ahora sus acciones de L’Oréal a través de un holding.

Sancton le dijo a Money que “tiene la impresión de que Françoise y su esposo Jean-Pierre Meyers, el actual presidente de Tethys, tienen la intención de invertir más activamente en el respaldo de nuevas empresas”.

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